El viche, es una bebida derivada de la transformación artesanal de la caña de azúcar. Es elaborada principalmente por las comunidades negras rurales ribereñas y costeras de la región del pacífico. Hasta esta semana, cursaba un proceso en la Superintendencia de Industria y Comercio – SIC, que buscaba una limitación irrazonable a los saberes ancestrales y goce efectivo de la identidad cultural de las comunidades étnicas frente al viche. No obstante, en un pronunciamiento sin precedentes, la SIC protegió los derechos de las comunidades, ordenando la cancelación de la marca privada y particular Viche del Pacífico S.A.S. En esta victoria, Ilex Acción Jurídica fue la organización que prendió las alarmas ante la SIC frente a los derechos culturales que estaban por ser vulnerados.

La regulación que enmarcan el derecho sobre los bienes creados a partir de los saberes humanos, protege los intereses individuales pero no  necesariamente los derechos y aspiraciones colectivas de las comunidades. De hecho, se puede afirmar que el derecho marcario no ha brindado muchas garantías, para responder a las necesidades de las comunidades étnicas. El cumplimiento de las normas marcarias, por lo general, implica una alteración de las formas de tradición y uso de los saberes de las comunidades, para adecuarlas a las categorías que ya han sido determinadas por la propiedad intelectual.

Explotar comercial y exclusivamente la marca “Viche del Pacífico”, sin el consentimiento de las comunidades negras, era una vulneración al derecho  apropiación tradicional y uso colectivo de las comunidades negras sobre sus activos culturales.  Lo que además, violaba principios constitucionales que simplemente desestimaba el aporte cultural de las comunidades negras convirtiendo al viche en un producto más del mercado.

La revocatoria de la resolución que reconocía la marca Viche del Pacífico S.A.S se logró a través de requerimientos presentados a las autoridades competentes por Ilex Acción Jurídica, pero también gracias a la campaña de comunicaciones efectiva liderada por el colectivo Destila Patrimonio de Buenaventura.

Hoy celebramos la acción efectiva por la defensa de los activos culturales de comunidades negras en Colombia. ¡Somos vicheras!